| Rosario Luque |
| ECONOMÍA Y POLÍTICA ¿CÓMO EMPEZAR? |
| 2009.04.03 01:52:15 | |
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Cómo escribir en el campo de la economía y la política, sin hacer referencia a la crisis, economía y política dos elementos indisolublemente ligados, en muchos casos se generan crisis económicas por conflictos políticos, pero también se generan crisis políticas por problemas económicos, para el caso de México, es aplicable esta afirmación.
Nuestro país en su historia moderna, a padecido diversas crisis, la que se conoce como la gran depresión mundial de 1929, posterior al fenómeno de la Revolución Mexicana y el caudillismo (Callismo), y después las reformas Cardenista en la década de los 30’s, la crisis de 1976 antecedida por una fuerte sacudida político social del movimiento del 68, que termina con un largo período de crecimiento y estabilidad, el desarrollo estabilizador, también conocido como el milagro mexicano, las crisis de los 80’s, expresada básicamente por una fuerte caída de los precios internacionales del petróleo, devaluación del peso frente al dólar, creciente endeudamiento externo, déficit público e inflación, México se ve envuelto en un proceso de reestructuración de las economías capitalistas en el mundo, lo que a partir de 1982 llevo a los gobiernos mexicanos a cambiar los principios de la revolución mexicana por los que se imponían desde las fuerzas del capital mundial, el liberalismo social, para responder a las exigencias del FMI y el BM, de igual forma se ve obligado a nacionalizar y estatizar la banca, a ingresar al GATT hoy OMC, antecedentes inmediatos de lo que conocemos como el TLCAN, le anteceden los conflictos postelectorales del 88 ante la derrota del “líder moral de la izquierda” Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. En los años 90’s se marca otra etapa de severas crisis, devaluación, fuerte especulación, fuga de capitales, creciente nivel de las tasas de interés, endeudamiento externo e interno (FOBAPROA) a diferencia de las otras crisis, esta se da en una economía altamente liberalizada y fuertes presiones por los conflictos sociales específicamente el asesinato de Luis Donaldo Colósio Murrieta, este hecho, junto con el levantamiento armado en Chiapas,(Schettino,1995), de alguna manera contribuyen a que además de la crisis económica a fines del siglo XX se den algunos cambios en el ámbito político, que habrán de concluir con la derrota del revolucionario institucional en el 2000 y el arribo del Partido Acción Nacional a la presidencia en la figura de Vicente Fox Quezada.
Aparentemente, a partir del año 2000, hasta el 2007 aunque con lento crecimiento de la economía y algunos análisis optimistas las crisis de los 90’s se habían superado, en los años de 2005 a 2007 y el primer semestre del 2008, se festejaba el crecimiento de los ingresos petroleros, (no aprendimos del sexenio López Portillista), se mantenía un tipo de cambio estable, tasas de intereses bajas o manejables, no en el caso de las tarjetas de crédito, inflación controlada en un dígito, finanzas públicas fuertes, alrededor de 86.000 MDD, en reservas del Banco de México, entre otros factores, sin embargo de agosto del 2008, empiezan a presentarse signos de inestabilidad financiera sobretodo provenientes del sistema bancario, financiero y aseguradoras de los Estados Unidos de Norteamérica, lo que impacta severamente en la economía Nacional, se ven reducidas las remesas enviadas por los mexicanos radicados en los EEUU, reducción severa en el turismo, (este último afectado además por la inseguridad que se vive en el país) las exportaciones mexicanas se han reducido, “paro técnico” de empresas, en algunos casos y el cierre en otros, ha llevado al crecimiento del desempleo, caída histórica de los ingresos petroleros y una acelerada devaluación del peso frente al dólar y otras monedas del resto del mundo, principalmente el Euro y el yen Japonés, la inestabilidad de los mercados financieros y la bolsa mexicana de valores, lo que de alguna manera propicia la especulación, la fuga de capitales y la caída de las reservas internacionales del banco de México, sin saber realmente quien se beneficia de ello, porque en las crisis no todos perdemos, por el contrario, en la crisis hay quienes ganan, específicamente quienes cuentan con información privilegiada y recursos suficientes para asumir el riesgo.
Existen “voces autorizadas”, solo por la representación institucional que tienen, como Guillermo Ortiz, Gobernador del Banco de México, Agustín Carsten, Secretario de Hacienda y Crédito Público, quienes reconocen la gravedad y profundidad de la crisis y no solo eso, pues aseguran que aún falta tiempo para que la situación se manifieste con la intensidad real, es decir para que la situación sea en realidad difícil, sin embargo ya hay un amplio sector de la sociedad, la mayoría, que empieza a sentir los estragos de la crisis, desempleo, caída en el consumo, dificultad para mantener a sus hijos en escuelas particulares, el pago de servios básicos, como el agua, la luz, combustibles, así como hacer frente a compromisos de deuda sobretodo de corto plazo, tarjetas de crédito, créditos hipotecarios y otros.
Seguramente muchos mexicanos a pesar de vivir si no es que padecer crisis cíclicas y recurrentes, en periodos cada vez más cortos y de mayor intensidad, nos preguntamos, ¿no hay nada que hacer para evitar estas crisis?, ¿por qué siempre después de que se presentan las catástrofes, surgen propuestas y soluciones, aunque de poca efectividad y demasiado a destiempo?, ¿cómo romper el estigma que ya damos por hecho, si a los Estado Unidos le da gripe, a México le da pulmonía?, ¿qué hacer en realidad como empresarios, como profesionistas, como amas de casa, como mexicanos todos para que al menos si no se pueden evitar las crisis cíclicas, los efectos sean menos devastadores?, ¿qué esperar de congresistas y funcionarios?, ¡siempre lo mismo!
Seguramente en próximos análisis, se plantearán opciones para enfrentar, difícilmente para evitar las crisis, por lo pronto es interesante concluir con una frase que deja claro el sentido que la crisis tiene en los seres humanos y en la sociedad en su conjunto, cuando se nos dice que también la crisis debe verse como una oportunidad., no es fácil entenderlo, “no pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo,…quien atribuye a la crisis sus fracasos y sus penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia”…(Albert Einstein), es común entre los mexicanos reconocer que siempre hemos vivido en crisis, como una forma de aceptar la problemática generada por estas crisis, sin embargo, creo que nuestra preocupación debe ir más allá, es decir, debemos no solo prepararnos para el futuro y desarrollar la capacidad creativa, buscar formas distintas y mejores para que las cosas cambien, no solo habremos de dejar de echarle la culpa a las crisis o a terceros de lo que pasa, esa es una forma fácil de no hacer nada para mejorar. En contraparte, vale la pena reflexionar del quehacer de la política y los vividores de la política, de funcionarios que no ven la situación difícil como la mayoría de los mexicanos, a estos personajes aún en las peores crisis les va bien, de ahí la falta de interés y competencia para establecer medidas y evitar o al menos atenuar los efectos de las crisis económicas que históricamente ha vivido México.
Lic. Rosario Luque Quevedo
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