| Gaspar Samaniego |
| Una Buena Nutrición |
| 2009.03.31 12:43:29 | |
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Somos lo que comemos y en base a ello funcionamos, Nos vemos y nos sentimos. No sólo la talla y el peso de un individuo dependen en parte de su alimentación sino también su capacidad de resistir la enfermedad o de combatirla una vez instalada, su expectativa de vida y el nivel óptimo de sus estados psíquico y físico. Una buena alimentación se refleja en la apariencia y se la asocia con una estructura, una expresión alerta y despierta, pelo brillante, estabilidad emocional, buen apetito, hábitos de sueño saludables, resistencia a la fatiga, tránsito intestinal regular y, porque no, buen humor, por el contrario, la mala nutrición es resultante de que las celular no reciban las “provisiones” adecuadas de nutrientes esenciales, ya sea porque la alimentación es errónea o escasa o porque existe alguna enfermedad que impide la utilización correcta de esos nutrientes. La mala nutrición se manifiesta en la expresión apática, la mirada sombría, el cansancio fácil o la es casa resistencia a la enfermedad. El apetito puede estar aumentado o disminuido y, por ende, el peso ser excesivo o insuficiente. La persona tiene dificultad para conciliar el sueño o bien duerme demasiado, ya que la mala nutrición afecta al sistema nervioso central. Así se explican la falta de capacidad para concentrarse, la tendencia a la irritabilidad yal nerviosismo y los diversos grados de retraso mental sobre todo en la niñez, cuando el sistema nervioso central cumple las etapas más importantes de su desarrollo. El tránsito intestinal puede estar alterado, con alternancia de diarrea y estreñimiento. Las personas más propensas a la mala nutrición son los niños los adolescentes y las personas mayores. También la mujer durante el embarazo o la lactancia, en especial cuando se trata de embarazadas muy jóvenes. Los efectos de la nutrición son acumulativos a lo largo de los años. Por ejemplo, la ingesta descontrolada de alimentos ricos en grasa saturadas y el colesterol es uno de los principales responsables de la aterosclerosis y la enfermedad coronaria. En nutrición no vale el “más vale que sobre”. Las dietas más abundantes en calorías que las que el organismo consume llevaran a la obesidad a lo largo de los años, pero También predispondría predispondría a la diabetes, a la hipertensión, a los trastornos vesiculares, a problemas osteoarticulares e incluso a desordenes de la personalidad. Cuando hay carencia de nutrientes importantes también sobrevienen enfermedades. Es muy habitual la anemia por déficit de hierro, sobretodo en la población infantil y entre las embarazadas muy jóvenes. El hierro es un componente importante de la sangre y se pierden cantidades apreciables durante la menstruación. La falta de calcio y vitamina d ocasionara trastornos de la conformación del esqueleto. La carencia de vitamina a puede llevar a la ceguera. Como podemos apreciar, la nutrición es de interés para todas las personas sean o no especialistas, por su repercusión directa sobre la capacidad de vida. También por ser tan popular es víctima de toda serie de abusos, fanatismo y modas que nada tienen que ver con lo que nos conviene. Adicionalmente, la publicidad genera confusión que solo podemos combatir aprendiendo y conociendo lo que ya ha sido probado, y discriminando que es moda y que es un hecho científico. Dr. Gaspar Samaniego Russo
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