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CIUDAD DE MÉXICO, México, Ago. 11, 2010.- La Selección Mexicana y la de España no dieron lugar a los derrotismos y 'pactaron' un empate a un gol para celebrar, el primero el Bicentenario de la Independencia y el segundo su primer partido como campeón del mundo, con el mítico Estadio Azteca como marco.
Así, la Furia Roja se adjudicó el Trofeo Bicentenario 2010 que México le preparó, pues por el empate se le otorgó como cortesía, luego de que Javier Hernández fuera el autor del gol mexicano, al 12'; pero David Silva emparejó al 92'. Un primer tiempo que, pese a se amistoso mostró un duelo apretado, férreo, con entradas duras, pero sin resentimientos entre los seleccionados que iniciaron en la cancha del Estadio Azteca. Fue un día de fiesta, hay que recordarlo, no hay lugar para criticar niveles ni espejismos, ni para censurar los festejos y los gritos en apoyo al Tri desde las gradas. En el Azteca estuvo presente el campeón del mundo y por el Tri una legión de mexicanos que militan en Europa.La Selección Mexicana comenzó como el equipo más incisivo, con arribos por las laterales, con 'Chicharito' Hernández con más arribos por izquierda que como centro delantero, con un Giovani dos Santos que gastó los tacos por derecha y con un Carlos Vela discreto por izquierda. En tanto, España se cuidaba más de lo debido. Las lesiones de cara al inicio de una nueva temporada eran el principal temor a llevarse como recuerdo de su visita a México. El juego precavido y retrasado, hasta llegar a Iker Casillas fue la constante. Apenas un disparo de Santi Cazorla apenas desviado por Ochoa y una entrada sorpresiva de Llorente por el centro fue lo más emotivo de la Furia. |